domingo, 20 de junio de 2010

Visceral

On ets tu que em tens?
Tu, que saps mossegarme
Tu, que jo t’estimo
Ets dins meu i ni tansols jo et conec
No se on ets
Em beses amb ulls escarlates
Em mossegues amb passió
Desitges el carmesí del meu cor
Una necessitat vermella ens invaeix
Em menjo la teva llengua
M’empasso el teu cor
La música corre entre tu i jo
Hi ha magia sota els nostres peus
Tu, que jo no et veig
Tu, que t’imagino
Ets la meva droga
Les papellones m’arriben a la pell
Palpo tot amb el nostre cos
Sintetitzem l’humitat de la nostre suor
I el nostre voltant es congela

Passos fermes de moviments fluids
Entre mirades de fades
Que ens marca un tango bionic
Llums tenues on hi veu el tacte del nostre cos
Encara quan no t’he trobat
I si demà ens creuem?
Ma femme imaginiére, ma femme ideál
Tu, que els meus pensaments només et veuen en éxtasi neuronal
Pell contra pell
Mugró contra mugró
Llavi contra llavi
Tot tan suau i etílic
Plou música, som pur romanç
Un ambient tan carregat en un claustre amorós
Quan siguem sota un fanal
I la nostra sang vermella, roja, carmesí, escarlata...
La nostra sang inflamable
Quan un petó meu sigui una rosa
Tendre, suau, sabrós, sentit, perillós...
Llavors? El temps s’aturarà
I ens fondrem, el summum serà nostre
Quan et trobi
Moriviurem.


Le chat noir.

miércoles, 9 de junio de 2010

Calle la pantomima

Avui he passejat pel raval, un raval humit que em refrescava entre agulles mullades de cel caient al món dels humans, un món fred i diferent en cada part en la que pensaments barrejats individuals i afortunadament diferents fan que els racons càlids a la terra siguin difícils de trobar, especials captures fotogràfiques al plasma cerebral.

M’agrada passejar sol pels carrerons si al corrent d’aire d’entre les orelles hi passa la musica dels meus auriculars. Quan hem sento com a una novel·la negra caminant sota roba estesa encara enfosquida per l’aigua de la rentadora, cultures i sociologies distants reflexant la por de sentir el dia a dia de cadascú, entre batecs connectats en fraccions de segon i tallats amb tisores de raó.

Amb passos sense rumb, perdut entre pensaments relaxats i sentiments ardents de cor apagat. Cada gota de sang bombejada forma part d’aquí, cada gota de sang té la cartera robada i l’ha mirat alguna Julieta temporal, jo, les meves connexions neuronals i els batecs del meu cor caminem amb un suc natural d’un euro entre traficants de somnis i romàntics empedernits.


Le chat noir.

sábado, 29 de mayo de 2010

Infinit inmortal.

Els meus dits toquen el reflex transparent de la meva cara

deixo sortir tot el jo i l’horitzó m’envaeix

es llavors quan jo no sóc i a l’hora hi sóc tot.

Darrere meu només hi ha la meva vida

i el meu nas ja toca l’infinit

tinc els dits del peu a un barranc.

Un llamp glaçat m’envaeix la columna

l’esternón atura els meus pulmons

me’n ric d’ell i segueixo endavant.

L’aire mou els meus llavis pronunciant paraules que tan sols jo sé

la música dels meus moviments i el dibuix de les meves mans

són tot el que tinc davant d’aquest no res.

Els ulls de la serp m’atravessen

i em fan recordar els teus que m’agafen la mà

Saltem? Xiuxiuejo

Que? Respons

Saltem! Ens empento.

Sóc al terre, les mans són plenes de pedres

els genolls clavats al terre m’aixequen.

Et miro als ulls, m’atravesses

miro endevant i només veig la immortalitat

la nostra immortalitat.

Els meus dits toquen el reflex transparent de la meva cara

la finestra s’obre davant meu

passo davant de gent que segueix dormint

i tenen els ulls envenats.

Li trec la cinta a una noia del meu costat

es guapa, els ulls li brillen quan em veu, plora.

Me la poso i començo a caminar

sento el remor d’unes pedres

noto la teva mà amb la meva

veig els teus ulls a través de la cinta.

Ets tu, ho sé

dius... SALTEM!


Le chat noir.

lunes, 24 de mayo de 2010

El boli se desangra en cada palabra.


Noko.

domingo, 23 de mayo de 2010

Esa quimera llamada amor.

El amor... aquello capaz de quebrarte los ideales. Capaz de partirte en dos sin pensarlo un solo instante. El amor es aquello que hay cuando Shakespeare y las canciones de Marea se quedan cortas, cuando solo sabes tu lo que sientes e incluso cuando quieres omitirlo. Eso es el amor.

Si no vives para amar... ¿Para que vives?

Dicen que son conexiones en el cerebro que hacen que necesites a esa persona, que dura 3 años, que tu mente te juega una mala pasada... ¿Mala pasada? Si es el momento más feliz de tu vida, que vale la pena aunque acabe mal, aunque te rompan el corazón. Porque que el cerebro hace que necesites a esa persona no cambia el hecho de que la ames, porque cuando lo haces todo es tan real, tan sincero... Sólo piensas en que la otra mente invadida por el mismo anhelo se abra, igual que al tuya y cree ese momento, aquel en que el reloj se para, la lluvia no cae, a las hojas no se las lleva el viento y en la boca de la niña pequeña del vestidito rojo sigue habiendo una piruleta con forma de corazón, el momento del beso, del vuelco en el corazón, el momento en que dos cuerpos se funden en un abrazo bajo la romántica luz de una farola y con un sutil y efímero roce de labios son uno, el momento en el que la aguja del reloj marca el momento en el que ha pasado el último tren para volver a casa, pero eso... ahora... ¡Da igual! No importa nada, solo tu y tu. Solo deseas que no acabe y que dure el máximo tiempo posible, tiempo para volver a sentirlo cada segundo aunque no acabe siendo así y volver a mirar esos ojos que besan tus pensamientos, piensan lo que dices, dicen quererte y quieren besarte.

Y aunque no sea siempre todo bueno, que hayan no te quieros, hayan ojos fugitivos que no desean mirarte, o miedo a perder intentando ganar. Vale la pena querer, por ir con una sonrisa en la cara, vale la pena morir por un sueño. No hay nada comparado a la efimeridad del amor, aquellas mariposas en el estomago que te nublan la razón y empañan tus palabras, aquellos gestos involuntarios que cometes dejando ver lo que sale de tu corazón.

E aquí mi reflexión sobre lo que me mueve, sobre lo que atormenta mis noches y me da los mejores instantes, por lo que se mueve mi filosofía y da vida al sol que entra por mi ventana.

Siento que mis palabras se quedan cortas.
El amor... aquello capaz de quebrarte los ideales. Capaz de partirte en dos sin pensarlo un solo instante. El amor es aquello que hay cuando Shakespeare y las canciones de Marea se quedan cortas, cuando solo sabes tu lo que sientes e incluso cuando quieres omitirlo. Eso es el amor.



Le chat noir.

domingo, 16 de mayo de 2010

¿Casualidades?

Las casualidades, esas piedrecitas que el destino lanza con su mano en manto de estrellas al hazar en nuestro camino de la vida.

Pues es el hazar es lo que hace nuestra vida más imprevisible, si todo lo tubieramos acordado de antemano no habría vuelcos de trama ni finales insospechados en los diferentes cortometrajes de nuestro día a día. La posibilidad de alterar el continuo espacio/tiempo de nuestra moralidad/estado anímico tanto positivamente como negativamente es una tarea innegable del destino.

Dejarse llevar por las emociones es un buen lubricante para esta clase de situaciones pues haces aún mas imprevisto el momento, hablando de casos positivos, porque los negativos... nunca traen nada bueno y cada uno los sobrepasa tal y como puede más que tal y como quiere. Lo mejor en estos casos, creo yo es pasarlos con la mayor serenidad mental posible y si es necesario... ¡Correr!

Pero bueno, no escribo un libro de auto ayuda, solo digo lo que pienso, y me apetece pensar en esas situaciones imprevistas buenas. Hablemos de la gente, por ejemplo. Conoces alguien por pura casualidad y piensas: vaya tio/a más falto/a de interés, pero... ¿Y si la casualidad se alía con el destino y deciden tirar en tu camino una piedrecita de lo más interesante? Debes ir con cuidado amigo/a lector/a, pues puede brillar demasiado y ser tan solo una trampa de la casualidad o un error del destino. También puede estar sucia, en ese caso debes limpiarla, con paciencia, pues de ahí puede salir lo que yo mas aprecio, alguien interesante, alguien que en algún momento de tu vida por insignificante que sea puede hacerte feliz.

Cada persona busca algo en otras distinto de todas las demás, y algunas lo tienen en común.

La explosión de sabores ácido y dulce combinado posiblemente con un amargo raramente sorprendente, como si de sentimientos de tratara, es como un explosivo plato de Arzak en el que vas notando los sabores uno a uno. Y amigos... creed-me, creo que comer algo que despierte algo en ti... es lo mejor.


Le chat noir.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Hay días y días... Y este es uno de esos días en los que no se está ni bien ni mal, que un malestar indefinido se te posa en el esternón por motivos desconocidos, resfriado le llaman algunos. Uno de esos días que seria una mierda de día si no fuera por pocos detalles externos. Detalles, la sal fina de la vida, puedes vivir sin ellos, no son básicos para la existencia, pero cuando los descubres... Ui! Cuando los descubres! Se vuelven tu modo de vida y sin tenerlos no eres feliz.

Como días, hay detalles y detalles. Dependiendo de donde vengan te hacen más feliz o menos. Y os preguntareis ¿Y el tamaño qué? Amigos, amigas... El tamaño no importa, pues como dijo algún sabio alguna vez una cosa puede ser corta, pero aveces dentro de lo más pequeño puede haber algo muy grande.

Hay detalles hechos aposta para hacerte sonreír, detalles hechos aposta para hacerte llorar, enfadar, reír, etc... También los hay que no están hechos aposta, estos son un poquito más complicados pues debes prestar atención para quedarte con la copla... Un puño cerrado, una palabra, una sonrisa, una myrada...

Aunque lo más difícil en este peculiar mundo de los detalles no es saber verlos ni hacerlos, ya que se puede vivir sin hacerlos aposta (aunque no se recomienda porque un detalle hecho de buena fe siempre hace sonreír) y se seguirán haciendo sin querer, y verlo no sirve de nada sin lo que a continuación os diré;

Con los detalles hay que ir con cuidado porque si te equivocas te puedes dar la hostia padre.

¿Aunque aveces darse hostias también es bueno no creéis?

Lo más importante en este mi peculiar mundo de los detalles no es nada más ni nada menos que saber darles la importancia que requieren. Pues una persona tímida puede hablar mejor con ellos de sí misma que con sus palabras, o te puedes dar cuenta de que a la próxima esquina vendrán 4 tipos y te robarán el reloj, o que en realidad la persona con la que estás te está diciendo que te ama hasta el rincón más profundo de su corazón.

Así es en mi mente el sutil mundo de los detalles.

En fin, esta debería haber sido mi reflexión del día.

Espero que os haya gustado.


Le chat noir.