Viendo como cae gota a gota, solo estorbada por el sonido de neumáticos mojados, como si de palabras se tratara... y mi música... y el picar de mis dedos en el teclado. Con esa luz amarilla reflejada como por casualidad en los charcos intranquilos, como nerviosos sin poder evitar moverse por cada una de las gotas... Apago la música y solo se oye el tacktacktack de la lluvia entrecortado por el aleteo del motor de un coche... y mi respiración... y mis latidos, bum... bum... bum... los coches siguen pasando. Su luz blanca contamina el amarillo del asfalto mojado, ese amarillo que crea atmósferas, en el que no hay dos cuerpos hechos uno, fundidos en un abrazo entrelazado y simbiótico, no están, no dejan sombra alguna.
Y ahora estoy aquí sentado, en un viejo cadillac segunda mano. En el cadillac de mi habitación, oyendo como cae la lluvia y viendo como corre mientras una luz amarilla me ciega.
El charco tiembla igual que mis susurros en el aire.

Le chat noir.

i és que la soledat és l'espai privilegiat per a un mateix
ResponderEliminarEts increible :)
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